domingo, 7 de enero de 2018

Reflexiones bisexuales II

Ahora, me considero un hombre pleno en el aspecto sexual. Ya he superado todos los temores que en su momento tuve sobre la conveniencia de tener sexo con hombres, todos los arrepentimientos y cargos de conciencia. También he cumplido algunas fantasías que tenía y algunas que me llegaron de imprevisto: sexo en un baño público, sexo frente a desconocidos, mamar dos vergas a la vez, hacer un trío homosexual, también tener sexo con una mujer mayor que yo 10 años. Sé lo que soy y lo que me gusta. 

Sé que puedo disfrutar de la pasión y el erotismo con mujeres y hombres muy distintos. He descubierto lo que me gusta, lo que me encanta y lo que plano no me va para nada. Y aunque también he podido ver que soy un hombre complaciente y me excita muchísimo dar gusto a mi compañer@ de cama también he visto que debo buscar lo que a mí me satisface y no sólo dar gusto a los demás.

He estado con muchos tipos de mujeres y de hombres y sé que el placer no lo garantiza ni el tamaño de un pene ni lo bello de unos enormes pechos. Que la gorda de las inmensas tetas que ni puedo agarrar completas coge mucho más rico que otras chicas con cuerpos lindos y que aquel cincuentón me ha tratado como nadie más. 

Y que el chiste es disfrutar, y que no importa si estoy besando a una señora de tetas alicaidas o a un chico de 19 años, mi pene erecto está feliz y yo sudo excitado al poder tener a alguien en mi cama, o en la suya, que da lo mismo.

viernes, 5 de enero de 2018

Reflexiones bisexuales

La verdad es que aunque nunca piense en hombres, ni los mire en la calle o en la tele, cuando estoy con uno lo disfruto mucho. Disfruto el momento de estar ahí echado con el, fajando, besandonos, teniendo sexo, platicando después de haberlo hecho y esperando por volverlo a hacer. 

Cuando me dan ganas de estar con un hombre, de que un hombre me penetre y me haga suyo no me importa el tipo de hombre que sea. Quiero coger con un hombre y lo unico que busco es que sea alguien que coja rico, pero eso es lo unico que no puedes saber. No me importa su edad, ni su apariencia, el color de su piel, su complexión física ni el tamaño de su verga. Sólo quiero que coja rico, que sea apasionado y que no tenga miedos ni prejuicios. Aunque sé ahora que prefiero un pene pequeño a uno muy grande.

Al principio, creo que como casi todos, buscaba gente como yo: bisexuales y heteroflexibles, casados, con novia, personas que compartieran esta vida secreta que tengo. Creía que alguien así era mejor, que podríamos tener más discreción ya que ambos tendríamos un secreto que guardar. Pero no es así. La verdad es que son muy pocos los bisexuales con los que he tenido experiencias plenas, en las que he disfrutado tanto como he querido.

Ha habido algunos que inmediatamente después del sexo ya no quieren ni tocarte, hay otros que no quieren besarte porque piensan que eso los vuelve gays, aunque están acostados con un hombre, y la verdad es que para mi los besos son fundamentales, descubrí lo delicioso que es besar a un hombre en una relación prohibida. Hay quienes no saben ni lo que quieren, y entre estos están los famosos calientahuevos, idiotas que se mueren por tener una verga y un hombre pero que no se atreven a dar el paso para estar con uno, y se la pasan inventando relaciones que nunca concretan. Estos abundan.

Y a pesar de que me han tocado algunos bisexuales plenos, que saben lo que quieren, que saben coger y que saben besar y que disfrutan de toda la magia del sexo homosexual, ahora prefiero tener encuentros con gays. Con los gays no hay pierde, todos quieren un hombre y desean comerselo, sin importar la experiencia que tengan ni el tamaño de sus penes. Quieren un hombre. Me gozan y me hacen gozar. Y la mayoría entienden lo que soy y lo que busco y lo respetan. 

Y aunque soy pasivo, cuando estoy con un chico mas joven soy yo quien lo consiente y lo mima, quien lo abraza y lo besa, no sé pero me dan ganas de hacerlo mio y comermelo a besos, decirle cosas y tratar de hacer que me desee mucho más. Cuando soy yo el joven en la relación me dejo querer, me dejo besar y acariciar y que me hagan lo que quieran, que me hagan gemir, soy la puta a la que tratan como reina y también lo disfruto muchísimo. Un maduro muy vergón me dijo que se notaba que me gustaba que me consintieran y es la verdad.

El caso es que hay de todo en este ambiente del sexo homosexual clandestino y nunca sabes con que te toparás hasta que ya estás ahí desnudo. Pero uno va teniendo algunos amigos especiales.




domingo, 31 de diciembre de 2017

entre pasión y lujuria

Ahora que sé la diferencia entre bisexual y heteroflexible sé que soy lo segundo, ya que aunque me encanta el sexo con hombres, mamar una verga hasta que eyacula en mi boca y cuando me atreví a tragar el semen lo disfruté; que me gusta tener un pene dentro mientras me nalguean o me dicen lo mucho que les gusto o una deliciosa sesión de besos, también adoro hacerle el amor a una mujer y devorarla despacio haciéndola gemir y disfrutar de eso que también me encanta: lamer si clítoris o su ano hasta que grite y darle embestidas con mi pene dentro apretando fuertemente sus tetas, mirarla como se come mi verga y eyacular en su vagina. 

No me interesa tener una relación con un hombre, solo tener sexo. Las relaciones solo las quiero con mujeres. O eso creía. Porque conocí a este chico de mirada inocente y besos apasionados en cuyos brazos me perdí por completo, con quien toda la experiencia sexual fue completamente compartida. Con besos inagotables y caricias sin final, sin prisa, sin querer penetrarme y a otra cosa, disfrutando cada roce de nuestros cuerpos con nuestros penes rozandose y haciendose el amor. El tamaño ideal de su pene, ni muy chico ni muy grande. Me penetró boca arriba entre cientos de besos, y de repente detenía las embestidas para preguntarme cosas con su pene aun dentro en una intimidad que no conocía. Las chupadas que le di con la mezcla de intensidad y ternura, tratando su pene como una hermosa joya a la que ya me sentía adicto. 

Y luego los dos echados juntos con nuestros cuerpos inseparables, abrazados, llenos de caricias y besos que no se cansaban de llegar y de ser bien recibidos. Con su propuesta de quedarme a dormir y mi emoción en mi respuesta y más besos. Y unos minutos después ponerme sobre él estimulando su pene con mis deseosas nalgas y muchos más besos, más caricias y más pasión, y con su pene ya durísimo y mi ano mojado me ensarté el delicioso caramelo, así sin preservativo, por primera vez, totalmente excitado, esperando que él me hablara sobre ese inexistente condón, pero él no dijo nada y yo no podía pensar mas que en el placer que sentía con él dentro de mi y nuestra lujuria haciéndose el amor. 

Y deseaba su semen dentro y lo deseaba a él. Y el tiempo juntos fue totalmente aprovechado. Y la verdad es que no quería irme de ahí, no esa noche sino nunca, y entonces pensé en todas las posibilidades de tener una relación por primera vez y seguir experimentando, al fin novia ya no tengo y sólo sería cosa de proteger nuestro closet y hacerlo a nuestro modo. De ver a donde nos lleva tanta pasión salida de un fortuito encuentro en facebook, donde con algo de paciencia se puede hallar a alguien real y complementario a ti.

Y ahora no dejo de pensar en él y en las ganas que tengo de que me vuelva a hacer suyo y en la posibilidad de ser algo más que amantes. Parece que estoy enamorado.


lunes, 6 de noviembre de 2017

Descubrimientos

Uno va descubriendo cosas en la vida. Descubres por ejemplo que te gusta tener encuentros sexuales con desconocidos, que te gusta mucho el sexo con otro hombre, que hay demasiado placer en el dolor de tener una verga grande acariciando tu ano, que nunca hubieras pensado que besarte con un hombre podía ser tan delicioso. En fin, todas esas cosas que descubres que te dan placer.

Y una de tantas cosas respecto al sexo homosexual que he descubierto es que soy un exhibicionista. Me causa demasiado placer que me vean, y no solo que me vean, que me admiren, que me digan que me veo bien y todas esas cosas. 

En las sesiones de chat buscando alguien con quien pasarla rico lo que más abunda es gente que quiere tener un intercambio a través de la cámara. Había veces en las que encontraba a quien quería verme, ver mi cuerpo, mis nalgas, mi culo, y la verdad es que me excitaba desnudandome frente a la cámara y meneando las nalgas para ellos, agachandome y parando el culo, incluso alguna vez me metí un objeto al ano para dar placer a quien me veía. Me excita que me vean.

Y algo que me encanta de ir a buscar sexo al Apolo es eso, el exhibicionismo. Y claro que ahí también está el voyeurismo. Encontrarte con ese desconocido y dejar tus pasiones homosexuales brotar libremente sin importar si hay alguien mirando. Tragar la verga de alguien, devorandola, y sintiendo placer al ser expuesto a los demás en la oscuridad de la sala. Dejar que todos vean como te penetran, que vean tu cara de placer, que escuchen tus gemidos, ufffff, es demasiado placer en un solo lugar y un solo momento.

En fin, que descubrí que soy un exhibicionista y me encanta.





lunes, 25 de septiembre de 2017

Una noche de copas 1

Es bien sabido que el alcohol saca la verdadera persona que somos. Cancela hipocresías y muestra al verdadero individuo que escondemos bajo las máscaras que siempre traemos con nosotros. También es muy conocido el hecho de que algunos hombres que ya traen copas de más les da por jotear, se les manifiesta su lado homosexual y hasta llegan a tener experiencias sexuales con otro en sus mismas circunstancias o con algún amigo gay. Muchos hombres supuestamente heterosexuales han tenido sus primeras experiencias homosexuales al amparo del alcohol.

No es mi caso. Nunca en mis años de heterosexualidad busqué a otro hombre en la borrachera. Mis primeras veces fueron totalmente sobrio, pero a partir de haber experimentado y gustado del sexo con otro hombre, a veces cuando estoy ebrio se me antoja estar con un hombre y que me coja. Qué hacer si se me sale lo puta.

He llegado en ocasiones a mi casa ebrio y el estar ebrio hace que me ponga caliente. Así que me he dispuesto a buscar quien me quite la calentura. Es muy fácil, solo entrar al chat para ver si hay suerte y por ahí anda otro caliente como yo, alguien que solo quiera sexo. Es muy fácil encontrar sexo con un hombre si lo comparamos con buscarlo con una mujer. Para que fuera sencillo tendrías que pagarles y ese no es el caso.

He tenido mis días de suerte. He estado super caliente esperando encontrar a alguien conectado a las 12 de la noche, que no viva lejos, que esté disponible y que sea activo. A veces se alinean los astros y te encuentras a ese caliente que también te estaba buscando. Una vez fui a casa de uno, un tipo de mi edad, fue sexo algo rudo y delicioso, me trataba como quería y eso me tenía super caliente. Una hermosa verga, quizá la mas linda que me he metido, estética, con el tamaño y el grosor perfecto. Besos increíbles y mucha lujuria. Un bisexual maravilloso con el que estuve tres veces y que por desgracia se ha mudado de aquí.

Otro día, con un chavo de 20 años, un chico que meses atrás me había dejado un inbox en facebook diciendo que le encantaría penetrarme, porque en mi muro tenía fotos de mis nalgas y de mi cuerpo. Ese día lo encontré y en menos de 10 minutos ya iba por el en el coche. Eran mas de la una de la mañana cuando nos encontramos en el coche, afuera de un oxxo. Cuando se subió al coche no me pude resistir y lo comencé a besar, me abalancé sobre el y nos dimos unos deliciosos besos. El temblaba. Estaba nervioso pero excitado, y a pesar del aparente temor que se le notaba me dejaba devorarlo a besos, mientras mi mano ya había sacado su gran verga y jugaba con ella.

Luego me bajé a mamar. Ese chavo tiene una verga maravillosa y grande que me pedia que la chupara. Estuvimos un rato ahí y luego lo llevé a mi casa. Ahí me lo comí completo. Con muchísimos besos y caricias, con mamadas, con su vergota en mi ano haciendome gemir. Al final se la mamé y se vino en mi boca. Su semen fue el primero que tragué. Luego nos quedamos un rato acostados, acariciándonos y platicando. Eso me encanta.


lunes, 28 de agosto de 2017

mi Cris

Lo conocí en el chat, como a casi todos, un día de noviembre. Me gustó y excitó su decisión. Me preguntó si buscaba sexo y al decirle que si me pidió mi número de celular. Me llamó de inmediato. Era un hombre de más de 50, aunque dijo ser menor, pero está muy bien conservado y tiene un cuerpo delgado con un pene bastante grande. 

Quedamos de vernos en un oxxo que estaba muy cerca del lugar en que nos acostaríamos, que estaba ocupado por alguien, por lo que debíamos esperar para poder entrar y una vez ahí no hacer ruido para no meterlo en problemas. 

Una vez en su cuarto, después de tomar unas bebidas que habíamos comprado, me tomó de la cintura y me acercó hacía el. Lo rodeé con mis brazos y mi boca fue al encuentro de la suya que golosa me besaba como si quisiera comerme completo, eran unos besos con una pasión desbordada que me tenía excitadísimo, a ambos, ya que mientras era presa de su lujuría toqué su enorme miembro y pude comprobar lo grande que era y lo erectisimo que estaba. Me dejó totalmente prendido al decir que necesitaba bañarse, así que se fue y yo me quedé, para desnudarme despacio, esperando ansioso su regreso. 

Al volver se me fue encima como un león sobre su presa. Su hábil boca besaba cada parte de mi cuerpo con la que se topaba. Mi espalda, mis hombros, mi cuello, mi oreja, mis nalgas. Me volteé para tenerlo de frente y volver a besarme con este hermoso maduro con el que tuve la suerte de encontrarme. Era una máquina llena de lujuria que me estrujaba con sus manos y su boca haciendome retorcer de placer. 

Bajé a buscar su pene, quería hacerlo gozar como el me estaba haciendo gozar a mi. Era un hermoso pene, grande y vigoroso, lo besé, lo lamí y lo mamé con toda la dedicación que pude poner, haciéndolo gemir. Luego el me atrajo hacia él para seguir con el delicioso faje. Yo estaba en completo extasis disfrutando este hombre lleno de pasión que me hacía el amor como nadie me lo ha vuelto a hacer. 

Me dijo que quería comerse mi culo, se recostó y yo me senté de manera que mis nalgas quedaran a su disposición para que me comiera, de forma que si me inclinaba hacía adelante tenía ante mí ese magestuoso miembro viril que ni tardo ni peresozo continué mamando como si nada más importara en el mundo. Así estuvimos por lo menos 15 minutos, dos veces me detuvo en mi empeño mamador temiendo que mi lujuría lo hiciera eyacular. La verdad es que yo quería recibir en la boca su semen, pero no me dejó. Luego el también me la mamó y los dos teníamos nuestros penes en la boca dándonos mutuamente placer. Yo no pude evitar eyacular en su boca. Había gozado tanto tiempo que unas cuantas mamadas hicieron que mi esperma saliera lleno de gozo hacia él. Lo tragó y seguimos gozando.

Luego me incorporé, lo besé, y me puse en 4 para recibir por fin ese enorme pene en el ano. Aunque se puso el condón y le untó crema al condón y a mi culo, me dolieron muchísimo los intentos por penetrar mi culo. Pero lo intentó hasta que lo logró en medio de todos mis gemidos ahogados de dolor. Mientras me penetraba me comenzó a decir cosas que me excitaron mas de lo que ya estaba. Me decía que era muy guapo, que le había encantado, que le gustaba mucho, me decía me encantas papasito. Yo gemía y gozaba, mientras le decía soy tuyo amor, soy tuyo cuando gustes.

Eyaculó, se quitó el condón y se recostó junto a mí. Nos acariciamos mientras platicábamos de cualquier cosa.

lunes, 21 de agosto de 2017

Mi primer trío

Llevo más de 8 años en el mundo del sexo clandestino entre hombres, con algunos periodos de promiscuidad con varios encuentros sexuales al mes y con algunos años de abstinencia, en los que no me apetece estar con un hombre. He estado con muchas clases de hombres, desde chavitos de 18 o 20 años hasta con cincuentones calientes llenos de lujuria. He estado con hombres delgados y gorditos, me han metido penes grandes, medianos y pequeños. He cogido en hoteles, casas, departamentos, mi casa, baños públicos y cines, pero nunca había estado con dos hombres al mismo tiempo.

No es que no quisiera o no se me antojara, la verdad es que es algo que casi desde un principio queria, tocar a dos hombres a la vez, tener una verga en cada mano, tener dentro una verga en el culo y la otra en la boca. Mis intenciones se habían quedado en eso por varias razones, creo que muchas veces por calientahuevos que no pensaban cumplir con lo que decían pero alguna vez también porque yo no pude o ya no quise.

Pero hace no mucho estuve con un hombre mayor que yo, alguien que me trató deliciosamente, dándome lo que quería, haciendome sentir sexy, atractivo, varonil, pero también muy puto. Fabuloso sexo homosexual. Fue con el y un amigo suyo que por fin pude estar con dos hombres y hacer el mentado trío. Pasó sin planearlo, sin buscarlo. 

y la verdad fue delicioso. Sentir esas dos bocas devorandome, besandome, lamiendome, recorriendome con su boca todo el cuerpo, mamandomela, dandome todo el placer posible. La multiplicación de sensaciones al tener a dos hombres poseyendote. Besarte apasionado con tu amigo especial mientras su amigo lame lujurioso tu ano. Mamarsela a tu amigo mientras su amigo te penetra duro y los gemidos de los 3 se mezclan. Comerte goloso esas dos enormes vergas erectisimas que no quieres dejar de lamer. Fue delicioso como ya dije. 

Una gran experiencia que espero repetir con ellos. O con otros, quien sabe.