lunes, 28 de agosto de 2017

mi Cris

Lo conocí en el chat, como a casi todos, un día de noviembre. Me gustó y excitó su decisión. Me preguntó si buscaba sexo y al decirle que si me pidió mi número de celular. Me llamó de inmediato. Era un hombre de más de 50, aunque dijo ser menor, pero está muy bien conservado y tiene un cuerpo delgado con un pene bastante grande. 

Quedamos de vernos en un oxxo que estaba muy cerca del lugar en que nos acostaríamos, que estaba ocupado por alguien, por lo que debíamos esperar para poder entrar y una vez ahí no hacer ruido para no meterlo en problemas. 

Una vez en su cuarto, después de tomar unas bebidas que habíamos comprado, me tomó de la cintura y me acercó hacía el. Lo rodeé con mis brazos y mi boca fue al encuentro de la suya que golosa me besaba como si quisiera comerme completo, eran unos besos con una pasión desbordada que me tenía excitadísimo, a ambos, ya que mientras era presa de su lujuría toqué su enorme miembro y pude comprobar lo grande que era y lo erectisimo que estaba. Me dejó totalmente prendido al decir que necesitaba bañarse, así que se fue y yo me quedé, para desnudarme despacio, esperando ansioso su regreso. 

Al volver se me fue encima como un león sobre su presa. Su hábil boca besaba cada parte de mi cuerpo con la que se topaba. Mi espalda, mis hombros, mi cuello, mi oreja, mis nalgas. Me volteé para tenerlo de frente y volver a besarme con este hermoso maduro con el que tuve la suerte de encontrarme. Era una máquina llena de lujuria que me estrujaba con sus manos y su boca haciendome retorcer de placer. 

Bajé a buscar su pene, quería hacerlo gozar como el me estaba haciendo gozar a mi. Era un hermoso pene, grande y vigoroso, lo besé, lo lamí y lo mamé con toda la dedicación que pude poner, haciéndolo gemir. Luego el me atrajo hacia él para seguir con el delicioso faje. Yo estaba en completo extasis disfrutando este hombre lleno de pasión que me hacía el amor como nadie me lo ha vuelto a hacer. 

Me dijo que quería comerse mi culo, se recostó y yo me senté de manera que mis nalgas quedaran a su disposición para que me comiera, de forma que si me inclinaba hacía adelante tenía ante mí ese magestuoso miembro viril que ni tardo ni peresozo continué mamando como si nada más importara en el mundo. Así estuvimos por lo menos 15 minutos, dos veces me detuvo en mi empeño mamador temiendo que mi lujuría lo hiciera eyacular. La verdad es que yo quería recibir en la boca su semen, pero no me dejó. Luego el también me la mamó y los dos teníamos nuestros penes en la boca dándonos mutuamente placer. Yo no pude evitar eyacular en su boca. Había gozado tanto tiempo que unas cuantas mamadas hicieron que mi esperma saliera lleno de gozo hacia él. Lo tragó y seguimos gozando.

Luego me incorporé, lo besé, y me puse en 4 para recibir por fin ese enorme pene en el ano. Aunque se puso el condón y le untó crema al condón y a mi culo, me dolieron muchísimo los intentos por penetrar mi culo. Pero lo intentó hasta que lo logró en medio de todos mis gemidos ahogados de dolor. Mientras me penetraba me comenzó a decir cosas que me excitaron mas de lo que ya estaba. Me decía que era muy guapo, que le había encantado, que le gustaba mucho, me decía me encantas papasito. Yo gemía y gozaba, mientras le decía soy tuyo amor, soy tuyo cuando gustes.

Eyaculó, se quitó el condón y se recostó junto a mí. Nos acariciamos mientras platicábamos de cualquier cosa.

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