viernes, 5 de enero de 2018

Reflexiones bisexuales

La verdad es que aunque nunca piense en hombres, ni los mire en la calle o en la tele, cuando estoy con uno lo disfruto mucho. Disfruto el momento de estar ahí echado con el, fajando, besandonos, teniendo sexo, platicando después de haberlo hecho y esperando por volverlo a hacer. 

Cuando me dan ganas de estar con un hombre, de que un hombre me penetre y me haga suyo no me importa el tipo de hombre que sea. Quiero coger con un hombre y lo unico que busco es que sea alguien que coja rico, pero eso es lo unico que no puedes saber. No me importa su edad, ni su apariencia, el color de su piel, su complexión física ni el tamaño de su verga. Sólo quiero que coja rico, que sea apasionado y que no tenga miedos ni prejuicios. Aunque sé ahora que prefiero un pene pequeño a uno muy grande.

Al principio, creo que como casi todos, buscaba gente como yo: bisexuales y heteroflexibles, casados, con novia, personas que compartieran esta vida secreta que tengo. Creía que alguien así era mejor, que podríamos tener más discreción ya que ambos tendríamos un secreto que guardar. Pero no es así. La verdad es que son muy pocos los bisexuales con los que he tenido experiencias plenas, en las que he disfrutado tanto como he querido.

Ha habido algunos que inmediatamente después del sexo ya no quieren ni tocarte, hay otros que no quieren besarte porque piensan que eso los vuelve gays, aunque están acostados con un hombre, y la verdad es que para mi los besos son fundamentales, descubrí lo delicioso que es besar a un hombre en una relación prohibida. Hay quienes no saben ni lo que quieren, y entre estos están los famosos calientahuevos, idiotas que se mueren por tener una verga y un hombre pero que no se atreven a dar el paso para estar con uno, y se la pasan inventando relaciones que nunca concretan. Estos abundan.

Y a pesar de que me han tocado algunos bisexuales plenos, que saben lo que quieren, que saben coger y que saben besar y que disfrutan de toda la magia del sexo homosexual, ahora prefiero tener encuentros con gays. Con los gays no hay pierde, todos quieren un hombre y desean comerselo, sin importar la experiencia que tengan ni el tamaño de sus penes. Quieren un hombre. Me gozan y me hacen gozar. Y la mayoría entienden lo que soy y lo que busco y lo respetan. 

Y aunque soy pasivo, cuando estoy con un chico mas joven soy yo quien lo consiente y lo mima, quien lo abraza y lo besa, no sé pero me dan ganas de hacerlo mio y comermelo a besos, decirle cosas y tratar de hacer que me desee mucho más. Cuando soy yo el joven en la relación me dejo querer, me dejo besar y acariciar y que me hagan lo que quieran, que me hagan gemir, soy la puta a la que tratan como reina y también lo disfruto muchísimo. Un maduro muy vergón me dijo que se notaba que me gustaba que me consintieran y es la verdad.

El caso es que hay de todo en este ambiente del sexo homosexual clandestino y nunca sabes con que te toparás hasta que ya estás ahí desnudo. Pero uno va teniendo algunos amigos especiales.




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